agosto 09, 2010
Síndrome del perro pateado
Se refiere a la sensación que acompaña el sentimiento después de ser rechazado varias veces y seguirlo intentando. Como los perros, que después de pateados, siguen moviendo la cola.
agosto 07, 2010
Refelexión estúpida sobre los cumpleaños
Nunca he entendido a la gente que odia su cumpleaños, es algo que mi cursi cerebro no logra comprender ¿tan traumático fue nacer? ¿tan triste es envejecer? ¿tan malo es ser querido? ¿demasiada atención? ¿qué puede ser tan malo que prefieren meterse abajo de una piedra y olvidar que ese día existe?
Anduve preguntando por ahí para ver si me ayudaba un poco más a entender ese fenómeno tan común que son los odiacumpleaños y ninguna respuesta me dejó satisfecha.
Una de las principales fue "¿por qué celebrar un sólo día y no todo el año?", no lo entiendo ¿les molesta tener un día en el que la gente que te quiere se acuerda de ti y te colma de cariño? ¿les arde que los demás días ni los pelen? Deberían de alegrarse, yo prefiero sentirme querida un día a no sentirlo nunca.
Otra clásica respuesta fue "No me gusta envejecer", un punto muy válido, a todos nos da miedo hacernos viejos, pero odiar el día que representa ese camino me huele a una inmensa frustración y un costal lleno de arrepentimientos. Yo también tengo años en que mi vida no va como yo esperaba y me siento frustrada y desgastada, pero nunca me ha dado por odiar el día en que nací.
Una de las más tristes respuestas que recibí fue "¿Por qué dar regalos sólo ese día?" Pobres, seguro nadie les regala ni un chocolate nunca y están tan desacostumbrados a ellos que les tienen fobia, la sola idea me dan ganas hasta de soltar una lágrima. Para mí un regalo es un pequeño te quiero que siempre me pone el corazón calientito, cuando los doy más que cuando los recibo.
La respuesta que más me ayudó a entender, sobre todo por el caso particular que me llevó a esta reflexión, fue "No me gusta ser el centro de atención" acompañada de "Tener que ver a la gente que has estado evitando todo el año", ahí está, una respuesta honesta que habla de la personalidad de aquellos odiacumpleaños tímidos, antisociales y demás que se sienten abrumados frente a la atención y la constante pregunta "¿Qué vas a hacer para festejar?" creándoles un sentimiento de terror a que llegue ese día en el que todos los que los quieren —y hasta los que no— los bombardeen con preguntas y ganas de verlos, dejándolos asustados abajo de la cama con ganas de aventarle zapatos a quien ose acercarse. Eso lo puedo entender.
De todas formas, sigo sin aceptar el fenómeno Odio mi cumpleaños. Yo tengo años en que no tengo ánimos de festejar, pero nunca he odiado ese día, me gusta haber nacido y estar aquí y hacerme vieja aunque venga acompañado de frustraciones, enfermedades e incontinencias, yo sí me merezco y sí quiero un día al año en el que soy el centro de atención y me dan regalos y apapachos. Y me molesta mucho el cliché de "soy tan cool que el día que nací es como cualquier otro" ¡No mames! El día del amor y la amistad es como cualquier otro porque lo inventó Hallmark, tu cumpleaños es único, es el día que apareciste en esta vida y empezaste a respirar y debería de ser un día feliz, siempre.
Para terminar yo declaro que soy una cursi necia empedernida y amo que mis amigos hayan nacido, así que siempre querré celebrar ese día a su lado y darles regalos y recordarles, ese día más que otros, que los quiero y que mi vida es mejor desde ese día en el que nacieron.
He dicho.
Anduve preguntando por ahí para ver si me ayudaba un poco más a entender ese fenómeno tan común que son los odiacumpleaños y ninguna respuesta me dejó satisfecha.
Una de las principales fue "¿por qué celebrar un sólo día y no todo el año?", no lo entiendo ¿les molesta tener un día en el que la gente que te quiere se acuerda de ti y te colma de cariño? ¿les arde que los demás días ni los pelen? Deberían de alegrarse, yo prefiero sentirme querida un día a no sentirlo nunca.
Otra clásica respuesta fue "No me gusta envejecer", un punto muy válido, a todos nos da miedo hacernos viejos, pero odiar el día que representa ese camino me huele a una inmensa frustración y un costal lleno de arrepentimientos. Yo también tengo años en que mi vida no va como yo esperaba y me siento frustrada y desgastada, pero nunca me ha dado por odiar el día en que nací.
Una de las más tristes respuestas que recibí fue "¿Por qué dar regalos sólo ese día?" Pobres, seguro nadie les regala ni un chocolate nunca y están tan desacostumbrados a ellos que les tienen fobia, la sola idea me dan ganas hasta de soltar una lágrima. Para mí un regalo es un pequeño te quiero que siempre me pone el corazón calientito, cuando los doy más que cuando los recibo.
La respuesta que más me ayudó a entender, sobre todo por el caso particular que me llevó a esta reflexión, fue "No me gusta ser el centro de atención" acompañada de "Tener que ver a la gente que has estado evitando todo el año", ahí está, una respuesta honesta que habla de la personalidad de aquellos odiacumpleaños tímidos, antisociales y demás que se sienten abrumados frente a la atención y la constante pregunta "¿Qué vas a hacer para festejar?" creándoles un sentimiento de terror a que llegue ese día en el que todos los que los quieren —y hasta los que no— los bombardeen con preguntas y ganas de verlos, dejándolos asustados abajo de la cama con ganas de aventarle zapatos a quien ose acercarse. Eso lo puedo entender.
De todas formas, sigo sin aceptar el fenómeno Odio mi cumpleaños. Yo tengo años en que no tengo ánimos de festejar, pero nunca he odiado ese día, me gusta haber nacido y estar aquí y hacerme vieja aunque venga acompañado de frustraciones, enfermedades e incontinencias, yo sí me merezco y sí quiero un día al año en el que soy el centro de atención y me dan regalos y apapachos. Y me molesta mucho el cliché de "soy tan cool que el día que nací es como cualquier otro" ¡No mames! El día del amor y la amistad es como cualquier otro porque lo inventó Hallmark, tu cumpleaños es único, es el día que apareciste en esta vida y empezaste a respirar y debería de ser un día feliz, siempre.
Para terminar yo declaro que soy una cursi necia empedernida y amo que mis amigos hayan nacido, así que siempre querré celebrar ese día a su lado y darles regalos y recordarles, ese día más que otros, que los quiero y que mi vida es mejor desde ese día en el que nacieron.
He dicho.
agosto 05, 2010
Kinda Happy Songs for Not So Happy People
Esta semana me invitó el adorado Juan Pa A.K.A. Juan Pop (@Juan_Pa) a participar en su proyecto La Bitácora Pop, un blog dedicado a la música pop. Como los dos somos declarados amantes del pop indie en español decidí hacer un mixtape con mis canciones favoritas, así nació Kinda Happy Songs for Not So Happy People ^_^
"Hay momentos de la vida que merecen su propio soundtrack, un rompimiento, un principio, un éxito, un renacimiento, un dolor, o un instante en el que llueve y tenemos que caminar entre charcos; a veces nos vence y no queda más que llorar, pero otras, otras decidimos disfrutarlo y cantar y brincar esos charcos. Así es este mixtape, un pedacito de mi soundtrack pintado de pop indie superguay."
El mixtape aquí ^_^
julio 16, 2010
cosas que me hacen soltar una carcajada #58
El pesero que trae el claxon de "Guadalajara, Guadalajaaaaara" que pasa en la esquina de mi estudio.
julio 12, 2010
De reflejos cinematográficos
La historia de una chica con una hermana adicta a las drogas. Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia.
Cuando tienes un familiar adicto ningún momento feliz logra ser completo porque siempre lo ensucian con su sombra.
Cuando tienes un familiar adicto ningún momento feliz logra ser completo porque siempre lo ensucian con su sombra.
julio 08, 2010
Posted Nightmare #78
En la playa con mi hermana, el mar comenzaba a picarse y las olas venían revueltas y dejaban sobre la arena montañas de basura y espuma. Entre la basura brincaban peces todavía con vida buscando un poco de vida, y entre los peces, puerquitos miniatura sobreviviendo entre cadáveres y desperdicios. Mientras tratábamos de ayudar, entre la confusión, descubrí bajo mi pie un puerco aún vivo medio enterrado en la arena...
junio 21, 2010
Placer culpable #68
En la radio me topé con esta canción y parece que la escribí yo, lo malo es que la canta Thalía:
Porque siempre estuve equivocada
Y no lo quise ver
Porque yo por ti la vida daba
Porque todo lo que empieza acaba
Porque nunca tuve más razones para estar sin él
Porque cuesta tomar decisiones
Porque se que va a doler
Y hoy pude entender
Que a esta mujer
Siempre la hiciste inmensamente triste
Porque siempre estuve equivocada
Y no lo quise ver
Porque yo por ti la vida daba
Porque todo lo que empieza acaba
Porque nunca tuve más razones para estar sin él
Porque cuesta tomar decisiones
Porque se que va a doler
Y hoy pude entender
Que a esta mujer
Siempre la hiciste inmensamente triste
junio 15, 2010
observación psocópata #42
Me rehuso a cortarme el cabello, esa de pelo corto era la novia de E, esa no soy yo.
junio 14, 2010
cuando los amigos caducan
Al parecer, ahora me entero que los amigos tienen fecha de vencimiento, que se ponen rancios, correosos, que les salen hongos y hasta pueden pudrirse. Eso sucede ante la emoción de las amistades nuevas, esas llenas de novedad, de frescura... ¿Quién quiere comerse un fruto viejo del frutero si puede comerse una manzana jugosa, brillante, firme, recién aceitada en el supermercado?
Esas amistades nuevas están llenas de posibilidades, con ellas podemos ser lo que siempre hemos querido ser, cambiar, esconder nuestros defectos (o guardarlos para cuando ya nos amen hasta el tuétano y no puedan más que aceptarlos). Con los amigos nuevos uno nunca está de mal humor, ni está cansado, ni apático, ni aburrido, ni es intolerante, con ellos podemos escuchar por horas sus problemas sin sentir que nos cargan con culpas, para el amigo nuevo uno siempre tiene una sonrisa, un gesto cariñoso, uno es el más simpático, el más divertido, el más sociable, el más amable, el siempre dispuesto, la mejor compañía, el mejor escucha, simplemente, el mejor amigo. Cuando encontramos un amigo nuevo, nos dejamos llevar por la emoción de poder ser siempre aceptados, siempre queridos, con un amigo nuevo no hay pleitos, no hay malas caras, no hay malos humores, uno es la perfección hecha amigo.
Es muy fácil deshechar a los amigos caducos cuando uno encuentra esos nuevos "amigos" que estamos seguros que sobrapasaran todas las pruebas del tiempo y estarán con nosotros en los mejores y los peores momentos de nuestra vida, que sobrevivirán conocernos de verda, con nuestros malos humores y demonios, que nada los alejará de nuestro lado. Cuando uno encuentra esto ¿quién se acuerda de los amigos que nos hacen jetas y nos criticab? que pelean con nostros, que no siempre están de humor para salir, esos que nos han contado la misma historia un millón de veces, esos con los que ya no tenemos nada nuevo que platicar, que son terriblemente familares y a los que no les tenemos paciencia, ni respeto alguno... Ya estuvo ¿no? ¡Qué hueva! Preferimos estar solos a volver a salir con esos amigos rancios, a menos de que el aburrimiento o la soledad sea tal que no quede otra opción. Pero ¡ah! qué frescura cuando aparece el nuevo amigo, qué energía, qué buen humor, cuántas historias nuevas, ¡qué felicidad!
Es tan lindo ser aceptado y querido, que olvidamos que ese amigo tal vez no pueda soportar nuestros defectos, o nosotros los suyos, que puede ser falsa o buscar algo, que tal vez, simplmente, esa amistad no pase las pruebas del tiempo y nos volcamos por completo en sus manos, lo metemos a nuestras vidas, le damos todo, lo queremos hasta la muerte y tiramos a un lado a los otros, esos que sí soportan nuestros defectos, que no son falsos ni buscan nada de nosotros, esos que han estado ahí en las malas y en las buenas, esos que eran nuestros amigos y tuvimos que hacer a un lado para poder enfocar nuestra energía en esta nueva relación tan maravillosa y llena de futuro, y que, tal vez, algún día también caduque.
Cuando nos encandilamos con lo nuevo olvidamos que la amistad requiere de mucho trabajo, así como la relación de pareja, la laboral o la familiar. Tendemos a dar por sentado lo que tenemos y preferimos no pensar que si uno no trabaja esas amistades, se ponen rancias, correosas, les salen hongos y hasta pueden pudrirse, y con el tiempo morir.
Esas amistades nuevas están llenas de posibilidades, con ellas podemos ser lo que siempre hemos querido ser, cambiar, esconder nuestros defectos (o guardarlos para cuando ya nos amen hasta el tuétano y no puedan más que aceptarlos). Con los amigos nuevos uno nunca está de mal humor, ni está cansado, ni apático, ni aburrido, ni es intolerante, con ellos podemos escuchar por horas sus problemas sin sentir que nos cargan con culpas, para el amigo nuevo uno siempre tiene una sonrisa, un gesto cariñoso, uno es el más simpático, el más divertido, el más sociable, el más amable, el siempre dispuesto, la mejor compañía, el mejor escucha, simplemente, el mejor amigo. Cuando encontramos un amigo nuevo, nos dejamos llevar por la emoción de poder ser siempre aceptados, siempre queridos, con un amigo nuevo no hay pleitos, no hay malas caras, no hay malos humores, uno es la perfección hecha amigo.
Es muy fácil deshechar a los amigos caducos cuando uno encuentra esos nuevos "amigos" que estamos seguros que sobrapasaran todas las pruebas del tiempo y estarán con nosotros en los mejores y los peores momentos de nuestra vida, que sobrevivirán conocernos de verda, con nuestros malos humores y demonios, que nada los alejará de nuestro lado. Cuando uno encuentra esto ¿quién se acuerda de los amigos que nos hacen jetas y nos criticab? que pelean con nostros, que no siempre están de humor para salir, esos que nos han contado la misma historia un millón de veces, esos con los que ya no tenemos nada nuevo que platicar, que son terriblemente familares y a los que no les tenemos paciencia, ni respeto alguno... Ya estuvo ¿no? ¡Qué hueva! Preferimos estar solos a volver a salir con esos amigos rancios, a menos de que el aburrimiento o la soledad sea tal que no quede otra opción. Pero ¡ah! qué frescura cuando aparece el nuevo amigo, qué energía, qué buen humor, cuántas historias nuevas, ¡qué felicidad!
Es tan lindo ser aceptado y querido, que olvidamos que ese amigo tal vez no pueda soportar nuestros defectos, o nosotros los suyos, que puede ser falsa o buscar algo, que tal vez, simplmente, esa amistad no pase las pruebas del tiempo y nos volcamos por completo en sus manos, lo metemos a nuestras vidas, le damos todo, lo queremos hasta la muerte y tiramos a un lado a los otros, esos que sí soportan nuestros defectos, que no son falsos ni buscan nada de nosotros, esos que han estado ahí en las malas y en las buenas, esos que eran nuestros amigos y tuvimos que hacer a un lado para poder enfocar nuestra energía en esta nueva relación tan maravillosa y llena de futuro, y que, tal vez, algún día también caduque.
Cuando nos encandilamos con lo nuevo olvidamos que la amistad requiere de mucho trabajo, así como la relación de pareja, la laboral o la familiar. Tendemos a dar por sentado lo que tenemos y preferimos no pensar que si uno no trabaja esas amistades, se ponen rancias, correosas, les salen hongos y hasta pueden pudrirse, y con el tiempo morir.
junio 12, 2010
mayo 21, 2010
Mi habitat
Desde que vivo sola me he mudado miles de veces, soy una mudadora compulsiva, y siempre he caído en edificios donde la fauna es por demás extraña.
En mi primer departamento, uno miniatura taaaaan lindo, el portero del edificio tenía como 100 años "Tutankamon" y había construído en la azotea una casita del árbol con maderas viejas y láminas que se llevaba el viento cada vez que había tormenta, donde vivía con su mujer, sus dos nietos y dos perros. Además, en las primeras semanas de vivir ahí me dejaron una carta por debajo de la puerta donde me pedían de manera anónima y muy atenta que "sostuviera relaciones sexuales con mayor decoro". Una joya que aún conservo, claro.
Después de varios departamentos más, me mudé a Viena, Austria, donde tuve una vecina yugoslava que me enseñaba a señas a usar la lavadora del centro de lavado y me llevaba a su departamento a comer cosas extrañas y platicaba en nuestro pobre medio alemán, sentadas en un sillón pegado a la mesa del comedor en la cocina mientras su nieto adolescente obeso pasaba corriendo en calzones.
Al volver, tuve una vecina taibolera que me invitó cafecito en su cuarto, sentadas en un colchón en el piso, mientras me enseñaba su rops de pista, sus tacones con plataformas gigantes y me contaba lo que era bailar en un bar de strippers en Tlalpan. También me invitó a bailar en el tubo para hacer más dinero, mientras me confesaba que ella "era bien puta" y que su mamá había amenzado con "ligarla como a los perros porque siempre salía embarazada". Ella vivía ahí sola con su hijo el Jonathan y se mudó al poco tiempo, pero ¡ah! cómo me divertía.
Ahora vivo en otro departamento, en un edificio pequeñito de 9 departamentos, donde un departamento estea rentado a un señor que sólo lo usa de casa chica y sólo va una o dos veces al mes con una reina a cojer. Otros dos están habitados por 4 perros y dos gatos, ¡nada más! Sin gente, ahí viven sólo los animales y tienen una cuidadora que va todos los días. En otro, de tan sólo 2 recámaras vive una familia como de 8 con bebé de brazos incluído. El de arriba de mí lo habita Don Agustín con su mujer, su hija, su yerno y su nieta de 8 años, estos son los semi-administradores del edificio, ya que tomaron la azotea y construyeron un anexo a su departamento, parecida a la casita del árbol de mi primer edificio, con maderas y láminas que ya se me han caído encima en días lluviosos; ellos se han encargado de cerrarme la llave de paso del agua cuando creen que hay una fuga en mi casa y la del gas también. Y, además, están los niños changos, una parejita jovencita que acaba de tener un bebé, pero eso no los ha detenido de hacer fiestas escandalosísimas con José José a un volúmen estúpido que hace vibrar hasta las ventanas. Yo creo que venden drogas porque su timbre suena siempre de madrugada y él baja y sube mil veces con gente de muy mal ver.
Esa es la fauna que me ha tocado en donde habito, sin contar a la angustias, la warrior y sus clones que ponen cubetas para apartar lugar, la guapa acosadora, y el loco que nos aventaba cuetes al balcón y nos cortaba las mangueras del gas en el edificio donde tengo mi estudio.
En mi primer departamento, uno miniatura taaaaan lindo, el portero del edificio tenía como 100 años "Tutankamon" y había construído en la azotea una casita del árbol con maderas viejas y láminas que se llevaba el viento cada vez que había tormenta, donde vivía con su mujer, sus dos nietos y dos perros. Además, en las primeras semanas de vivir ahí me dejaron una carta por debajo de la puerta donde me pedían de manera anónima y muy atenta que "sostuviera relaciones sexuales con mayor decoro". Una joya que aún conservo, claro.
Después de varios departamentos más, me mudé a Viena, Austria, donde tuve una vecina yugoslava que me enseñaba a señas a usar la lavadora del centro de lavado y me llevaba a su departamento a comer cosas extrañas y platicaba en nuestro pobre medio alemán, sentadas en un sillón pegado a la mesa del comedor en la cocina mientras su nieto adolescente obeso pasaba corriendo en calzones.
Al volver, tuve una vecina taibolera que me invitó cafecito en su cuarto, sentadas en un colchón en el piso, mientras me enseñaba su rops de pista, sus tacones con plataformas gigantes y me contaba lo que era bailar en un bar de strippers en Tlalpan. También me invitó a bailar en el tubo para hacer más dinero, mientras me confesaba que ella "era bien puta" y que su mamá había amenzado con "ligarla como a los perros porque siempre salía embarazada". Ella vivía ahí sola con su hijo el Jonathan y se mudó al poco tiempo, pero ¡ah! cómo me divertía.
Ahora vivo en otro departamento, en un edificio pequeñito de 9 departamentos, donde un departamento estea rentado a un señor que sólo lo usa de casa chica y sólo va una o dos veces al mes con una reina a cojer. Otros dos están habitados por 4 perros y dos gatos, ¡nada más! Sin gente, ahí viven sólo los animales y tienen una cuidadora que va todos los días. En otro, de tan sólo 2 recámaras vive una familia como de 8 con bebé de brazos incluído. El de arriba de mí lo habita Don Agustín con su mujer, su hija, su yerno y su nieta de 8 años, estos son los semi-administradores del edificio, ya que tomaron la azotea y construyeron un anexo a su departamento, parecida a la casita del árbol de mi primer edificio, con maderas y láminas que ya se me han caído encima en días lluviosos; ellos se han encargado de cerrarme la llave de paso del agua cuando creen que hay una fuga en mi casa y la del gas también. Y, además, están los niños changos, una parejita jovencita que acaba de tener un bebé, pero eso no los ha detenido de hacer fiestas escandalosísimas con José José a un volúmen estúpido que hace vibrar hasta las ventanas. Yo creo que venden drogas porque su timbre suena siempre de madrugada y él baja y sube mil veces con gente de muy mal ver.
Esa es la fauna que me ha tocado en donde habito, sin contar a la angustias, la warrior y sus clones que ponen cubetas para apartar lugar, la guapa acosadora, y el loco que nos aventaba cuetes al balcón y nos cortaba las mangueras del gas en el edificio donde tengo mi estudio.
mayo 19, 2010
Confesión #45
Creo que no puedo permitirme enamorarme porque sé que estoy defectuosa y que puedo morir.
mayo 13, 2010
cosas que me hacen soltar una carcajada #21
Estarle escribiendo un mail a mi broca La Roca AKA El Antihistamínico y que Google Adds me ponga estas opciones:
mayo 10, 2010
pensamientos sicóticos sobre el ex
La plática de la semana ha girado en torno de relaciones amorosas ajenas y de tanto escuchar y dar mi opinión me dí cuenta de cosas de mi relación anterior que nunca había visto.
Después de escuchar al amigo psicólogo decirle a alguien que su ex era un manipulador ojete porque le decía "nunca nadie te va a amar como yo" a la chica para coindicionarla a que cuando él no estuviera, ella nunca encontrara otro que la pudiera amar, me acordé que yo llegué a decir eso... Me dí cuenta de que soy una ojete manipuladora, que castré de tal manera al pobre ex que nunca tuvo los huevos ni para dejarme.
Mucho tiempo pensé que yo era la víctima de esa relación, pero ahora que lo pienso creo que fui el verdugo. Hice tan pequeñito a aquel pobre infeliz que le llevó tres años encontrar otra mujer que lo pudiera amar. Hasta la última vez que hablamos le recordé lo pequeño que era como hombre, no tuve piedad. Sí que soy mala persona, de verdad.
Como dijo mi amiga mounstro el otro día "Tú y yo castramos a los hombres y les damos los huevos de desayuno", ¡auch! pero creo que es la verdad... Con razón estoy sola.
No hay ser en este mundo que pueda vivir castrado y ser feliz, aunque conozco a vaaaaaaarios que intentan sobrellevar una vida digna sin huevos, al lado de mujeres que, como yo, les comen el alma y les roban el autoestima. Esos que al final necesitan encularse con otra para encontrar el valor de dejar a su mujer, esos que engañan todo el tiempo para crear la ilusión de recuperar su destrozada hombría, esos que no se aman y se olvidaron ya de cómo amar.
Espero que el ex haya superado el daño que le hice y que hoy pueda amar de nuevo sin necesidad de ir por ahí reafirmándose todo el tiempo, aunque lo dudo porque también es feo... Y ya sabemos los traumas que esos pobres cargan.
Después de escuchar al amigo psicólogo decirle a alguien que su ex era un manipulador ojete porque le decía "nunca nadie te va a amar como yo" a la chica para coindicionarla a que cuando él no estuviera, ella nunca encontrara otro que la pudiera amar, me acordé que yo llegué a decir eso... Me dí cuenta de que soy una ojete manipuladora, que castré de tal manera al pobre ex que nunca tuvo los huevos ni para dejarme.
Mucho tiempo pensé que yo era la víctima de esa relación, pero ahora que lo pienso creo que fui el verdugo. Hice tan pequeñito a aquel pobre infeliz que le llevó tres años encontrar otra mujer que lo pudiera amar. Hasta la última vez que hablamos le recordé lo pequeño que era como hombre, no tuve piedad. Sí que soy mala persona, de verdad.
Como dijo mi amiga mounstro el otro día "Tú y yo castramos a los hombres y les damos los huevos de desayuno", ¡auch! pero creo que es la verdad... Con razón estoy sola.
No hay ser en este mundo que pueda vivir castrado y ser feliz, aunque conozco a vaaaaaaarios que intentan sobrellevar una vida digna sin huevos, al lado de mujeres que, como yo, les comen el alma y les roban el autoestima. Esos que al final necesitan encularse con otra para encontrar el valor de dejar a su mujer, esos que engañan todo el tiempo para crear la ilusión de recuperar su destrozada hombría, esos que no se aman y se olvidaron ya de cómo amar.
Espero que el ex haya superado el daño que le hice y que hoy pueda amar de nuevo sin necesidad de ir por ahí reafirmándose todo el tiempo, aunque lo dudo porque también es feo... Y ya sabemos los traumas que esos pobres cargan.
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