noviembre 23, 2007

fobia

fobia.

(Del gr. -φοβία, elem. compos. que significa 'temor').

1. f. Aversión obsesiva a alguien o a algo.

2. f. Temor irracional compulsivo.



Hoy, a mis 31 años, confirmé que tengo una de esas aversiones obsesivas, un temor irracional compulsivo, y es a LOS GUSANOS!!!! y en general hacia cualquier bicho rastrero de esos, babosos, espongiformes, que se arrastran por el suelo y parece que rechinaran si los muerdes.

Odio terriblemente a los aztotadores, esos gusanos asquerosos con puas amarillas fluorecentes que nacen en otoño. Los desprecio porque durante todo el mes de octubre y noviembre me dan escalofríos, temblorinas, espamos, sudoraciones, taquicardias y demás actitudes ridículas cada vez que paso por debajo de un árbol.

Yo no sé de dónde me salió esta aversión incontrolable, todavía puedo recordar que de niña abría lombrices con alfileres en la jardinerita triangular del patio de mi edificio con el resto de los barbáricos vecinitos con los que compartía invariablemente mis tardes, fines de semana y vacaciones. No recuerdo con exactitud el momento traumático que me impulsó a crear esta fobia. El único evento semi-traumático que recuerdo sería un otoño cuando tenía tal vez 10 años y el transporte escolar me dejaba en la esquina de mi casa, obligándome a caminar siempre bajo un árbol infestado de terroríficos azotadores que me miraban amenzantes, como si me dijeran "cuando pases te vamos a caer encima todos al unísono y te dejaremos quemaduras inborrables". En realidad no lo sé, pero hoy me atacó la fobia horriblemente cuando al lavar una lechuga cayó al fregadero un animalejo negro que inflaba la boca y tiraba baba... un ser ASQUEROSO, un pobre y desgraciado CARACOOOOOOL sin su caparazón.

¡¡Aventé los platos!! ¡¡Grité!! ¡¡Corí!! ¡¡Brinqué!! Mi cuerpo comenzó a sentir espamos incontrolables, una corriente eléctrica me recorría la espina dorsal. Entre brincos y gritos sacudía piernas y brazos, sentía que tenía miles de esos asquerosos bichos arrastrándose por mi cuerpo, después comencé a sentir palpitaciones, que algo me obstruía la garganta, se me revolvió el estómago y sentí unas terribles ganas de llorar.

Sí que después de haberme arruinado mi ensalada (la cual ya no pude comer... ¡ni ver!) y dejarme con la sensación eléctrica en la espalda y un leve dolor de cabeza, ese infecto caracolillo me confirmó que, definitivamente, padezco una fobia. ¿Tendrá algún nombre? ¿Gusanolarvafobia?

Las personas que sufren de fobias pueden mostrar uno o más de los siguientes síntomas:
* Preocupación, temor o terror poco realista o excesivo frente a objetos o situaciones que son completamente inofensivos.
*Preocupación incontrolable y completa acerca del temor y del objeto del temor.
*Reacciones típicas de temor como: aceleramiento de los latidos cardíacos, sudación, dificultad para respirar, temblores.
*Un deseo incontrolable de alejarse de la situación que produce el temor.

Las personas con fobias suelen ser conscientes de que sus temores no tienen fundamento pero, por lo general, huirán de él, y tratarán de hacer todo lo posible para evitar, el objeto de su temor.Cuando estos temores interfieren con la vida cotidiana, la persona debe buscar tratamiento.

1 comentario:

El Emperador dijo...

A mi me pasa lo mismo con las palomillas, no las soporto. Y las panteoneras, esasa que son enormes, con envergadura de 30 cms. me provocan.... no se, simplemente no las puedo ni ver por que salgo corriendo. Es muy feo, pero ni modo, así es esto de las estúpidas e inexplicables fobias.