abril 23, 2010

Wish you were...

A veces me gustaría que estuvieras muerto, así podría permitirme extrañarte siempre.

abril 21, 2010

¿por qué tenemos miedo de morir?

"It's too late for me. And hanging on to hope, it may make you feel better... But it just makes me feel alone. I don't want to die alone. OK?

I am not afraid of this. Why are you? Why are you so afraid to let me die?"

Hoy se me olvidó que había olvidado recordar y te extrañé tanto.

abril 18, 2010

robo sobre robo (aventuras de un buitre salitre)

Pues sí, me robaron, me vieron cara de turista y en un amante de lo ajeno se llevó mi bolsa de la silla en un restaurant en Coyoacán... Y así sin más me sumió en un laberinto de mierda del que me llevo semanas salir.

Primero me dejó sin iphone, mi mejor amigo y compañero en estas épocas de sequía de amistades, mi acceso directo a Twitter donde desahogo todos mis enredos en el día a día, minuto a minuto, segundo a segundo. Además de mi teléfono, así que con celulares prestados tuve que llamar a los bancos para reportar robadas mis tarjetas (antes de que me robaran aún más) donde una muy amable señorita me preguntó "¿Cuál es el número de su tarjeta?" ¡No la tengoooo! ¡ME LA ROBAROOOOON!, ¿qué clase de servicio mierdero es ese? En fin, logré bloquear las 3 tarjetas que llevaba conmigo, sin antes recibir mi número de reporte acompañado de un "le recordamos que el costo por reposición es de $70 por las tarjetas de débito y $130 por la de crédito". Gracias por robarme de nuevo.

El celular también había que reportarlo, no fueran a hacer llamadas al extranjero en lo que yo me apendejaba y en los 45 minutos que Telcel me tuvo en espera para poder reportar como robado mi teléfono... ¡Sí, 45 minutos! Todo para terminar con un "le recordamos que el costo por reactivación es de $57". Gracias por robarme de nuevo, otra vez.

Claro, además el tipo ese se llevó todas mis llaves, casa, coche, estudio, por lo que ese domingo en la noche tuve que irme en un taxi –con dinero prestado– que me cobró el triple de lo normal para ir a casa de mi madre a dormir, gracias por robarme de nuevo, otra vez. Así al día siguiente tuve que cambiar las cerraduras y sacar copias nuevas, pagando $450. Gracias por robarme de nuevo, otra vez, otra vez.

Con mi duplicado en mano fuí a recoger mi coche a la calle en el que lo tuve que dejar tirado la noche anterior, ya motorizada fuí a Telcel a reactivar mi línea celular y a pedir la reposición del iPhone al cual le pagué seguro por robo durante año y medio para que me dijeran que el trámite es en otra parte y que para reactivar mi línea neceitaba una identificación oficial con fotografía ¡No tengoooooooo! ¡ME LAS ROBAROOOOOOOOON! Pues no, choqué con pared, "saque su licencia, esa es en un día" me dijo la amable señorita de la entrada.

Esa noche llamé a Locatel para informarme de el módulo más cercano y los horarios, a lo que informaro "Uuuuuy, noooo, no se están expidiendo licencias en el DF hasta nuevo aviso" ¿¿¿Quéeeeeeeeeeeeeeee??? ¿¿¿Cóooooooooooomo??? Así como se lee, no había sistema y no sabían cuándo llegaría. Así que opté por sacar el pasaporte, más caro, pero también rápido. Pues no, los pasaportes sólo se expiden con cita y sólo había citas hasta dentro de 2 semanas y se necesita una identificación oficial con fotografía. Así que decidií empezar el trámite del IFE –que tarda un mes, pero para como iban las cosas ya no sonaba tan mal. Pero, claro, para sacar la IDENTIFICACIóN OFICIAL CON FOTOGRAFÍA se necesita otra identificación con fotogarfía vigente o si no contabas con una, dos testigos con IFE y acta de nacimiento, uno que viva en mi cuadra y otro en mi delegación.

EL INFIERNOOOOOOOOO, ese desgraciado no sólo me robó mi bolsa, me robó mi estrella y ahora ¡todo sale mal!

Después de 2 semanas sin identificaciones, ni teléfono, ni dinero, ni cartera, ni llaves del estudio, poco a poco he logrado recuperar algunas cosas no sin tener que seguir gastando dinero sobre dinero de lo robado.

Gracias por robarme una y otra y otra y otra y otra y otra vez.

abril 03, 2010

Muéstrame tu avatar y te diré quién eres

El avatar, esa pequeña imagen que nos representa en un mundo virtual, esa fachada que mostramos sin temor, esa cara que inventamos y reinventamos cada vez que lo necesitamos. Para mí el avatar de una persona dice mucho de quién es y qué anda buscando, me dice si tiene alguna afinidad conmigo y me invita a seguirlo o a salir corriendo.

Esto es lo que me dicen los avatars:

Los que truquean sus fotos o muestran sólo algún detalle de su rostro, son paranoicos que no quieren traspasar el mundo virtual, es probable que sean interesantes, ya que confían más en lo que escriben que en lo que pueda decir su avatar. Seguramente sólo buscan bloggear, y tal vez generar ciertas amistades virtuales con las que compartan intereses.

El chico que usa un personaje tierno en lugar de una foto suya, seguramente es feo, pero cariñoso y dulce y anda buscando amigas o amigos que puedan llegar a convertirse en algo más. Este será un buen amigo virtual que te de apoyo y te haga sentir bien cuando lo necesites.

En cambio la chica que usa esa imagen como avatar seguramente es una cursi melosa que habla como bebé y tiene peluches sobre su cama. Seguro ya tiene un novio al que le hace tarjetas de San Valentín con corazoncitos, así que sólo busca amiguitos con quien jugar. Esta te mandará recaditos con emoticons en las fechas de hueva y nunca olvidará tu cumpleaños.

Los que usa personajes cagados o iconos de la cultura son sarcásticos, probablemente inteligentes y divertidos, que no buscan nada, sólo escribir sus pensamientos y compartirlos con sus iguales, aunque no les molestaría hacerse de unos cuantos fans en el proceso. Siempre podrás leer cosas interesantes si lo sigues, pero no esperes que te sigan o sean tus amigo, su círculo de amistades tiende a ser bastante reducido.

Los que usan un avatar que cambia constantemente, entre fotos suyas o fotos de lo que están bebiendo o comiendo, definitivamente son personas reales, honestas, que no esconden nada. Estos buscan amistad, salirse del medio virtual y ser un amigo real, se sienten muy cómodos con su vida virtual y son abiertos y, generalmente, divertidos.

La chica o el chico que tiene "su mejor foto" fija como avatar es difícil de leer, puede ser que la foto no sea suya o sea una foto de cuando pesaba 50 kg. menos, así que lo más probable es que sea feo o fea y ande buscando salirse de su vida, inventándose un personaje hiperbolizado que los haga parecer más de lo que en realidad son. Probablemente busque amistad o una relación amorosa virtual. O puede ser, simplemente, que sea su foto favorita y no mientan sobre su apariencia ni se escondan detrás del avatar.

La chica que enseña carnes (teta, nalga, pierna, boca) obviamente está buscando groupies, una horda de chaqueteros que la hagan sentir bella, deseada y querida, básicamente, es una chica con baja autoestima que coquetea y anda buscando hombres, ya sea en relaciones puramente virtuales o reales.

El chico que enseña carne probablemente sea gay y esté buscando el mismo tipo de atención que la chica, o es un tipo muy feo (que no muestra su cara) y ha trabajado su cuerpo en el gimnasio para subir su autoestima. Si el caso es el segundo, anda buscando mujeres para acosar y, con suerte, llevarlas a la cama.

Y, por último, los que no usan avatar son personas que no les interesa una convivencia virtual, o no saben usar internet. De hueva.

Estos son mis prejuicios al ver un avatar, en ocasiones me equivoco, pero por lo general son bastante acertados.

marzo 30, 2010

De cansancios

Es tan triste haberme convertido esa persona de la que es necesario descansar.

Y que lo entienda no quiere decir que no me duela.

marzo 20, 2010

Control freak. Mea culpa

Sí, soy una controladora compulsiva, necesito tener el control de todo para no alterarme. Esto me ha acarreado múltiples problemas en la vida, con amigos, novios, familia, en el trabajo, en todas partes básicamente.

Acepto que hay situaciones en las que me extralimito y cruzo líneas que no debo cruzar, pero hay otras situaciones en las que -necia, cual soy- sigo pensando que tengo la razón. Cuando la amiga-socia me dice con jeta "creo que voy a borrar del FB a tu amigo-sin-huevos porque te hace muuuuuuucho daño" Yo quisiera decirle ¡Sí! ¡bórralo! Ese era mi amigo, con el cual nunca has tenido una relación en la que yo no sea la liga que los une; y sí, me hace daño, él me lastimó, me vendió para salvarse el pellejo y no me da la cara ni para mandarme a la chingada. Pero si yo se lo pido soy una controladora insoportable obsesionada con la lealtad, así que me trago mis palabras y digo un diplomático "pues como quieraaaaas".

O el ex-novio-garrapata-de-facebook que sigue siendo "amigo" de mi hermana y de mi amiga (de la cual habla pestes, por cierto), pero qué derecho tengo yo de pedirles que no sean sus amigas si ellos se llevaban taaaaaaan bien cuando andábamos. Qué importa que el tipo me haya dejado enferma sola en un país extraño y haya intentado salir con otra mientras yo dejaba mi vida entera por él, qué importa si me lastimó, me robó el autoestima y me rompió el corazón si es taaaaan simpático y se agarraron tantísimo cariño.

Odio que, como he sido etiquetada como una control freak, no me sienta con el derecho de decirle a la gente que quiero y en quien confió lo que realmente pienso. Aunque en el fondo lo saben, pero les parece tan sólo otro intento mío por controlar la vida de todos.

Me encantaría que por un segundo la situación fuera al revés, que yo fuera "amiga" de la ex-amiga-nefasta-bruja que no pagó la renta en meses y lastimó a mi amiga-socia, y que le contara que ví sus fotos y que va a hacer una fiesta y no la invitó y que está de viaje con el resto de sus amigos. O seguir en contacto con el ex-novio-neonato-infiel que dejó a mi amiga tirada en cama meses después de pisotear su dignidad y romperle el corazón, tipo al que yo no conocía antes de que ellos anduvieran; y contarle que tiene novia nueva, que está de visita en el país y que hago planes para irnos de viaje juntos.

Pero como soy una controladora enferma no puedo darme ese lujo, así que me guardo ese ardor por años y, de vez en cuando, las garrpatas esas reaparecen, me regresa el dolorcito y paso por este blog para desahogarme y bitchear al respecto, porque, aceptémoslo ¿quién soy yo para decirles qué hacer? Y si a la que le lastima es a mí, pues es mi problema y tengo que aprender a superarlo.

marzo 16, 2010

Penas ajenas de fin de semana

La gente no tiene vergüenza, me cae.

Tan sólo este sábado tuve que ser testigo de la decadencia de dos mujeres de edad respetable, tratando de pasar desapercibidas entre la manada juvenil, pero sin mucho éxito.

Primero, fuí a comer al consagrado Toks con mi abuela de 90 años –que no come nada más que consomé ranchero de Toks–, entre las hordas de puentistas desesperados por ser merecedores a un boot en tan prestigiada cafetería estaba una señora, de unos 55-60 años, con el recuerdo de una juventud de belleza, cara muy linda y un cuerpo semi aceptable para su edad, acompañada de galán del tipo Mauricio Garcés. La susodicha dama llevaba leggings negros con "vidriantitos" en los tobillos y una blusa corta, dejando sus lonjas colgar entre esta y los leggings, además de lucir su celulitis tamaño caguama a través de la delgada tela de los leggings. El espectáculo era tan triste que tuve que aguantarme las ganas de gritar: ¡Los leggings NO son pantalones gente!

Después de sobrepasar este susto (y compartir su foto con la Twittiza) me arreglé para asistir a una fiesta en el Moon Bar que decían era de Rock 101 –La estación, pensé yo, error, la página de fans. En esta se encontraba una cuarentona con vestidito de licra, espalda descubierta y gran escote, sin brassiere ¡claro! Un espectáculo por demás desagradable, pero divertido a la vez, ya que me mantuvo toda la noche a la caza del pezón coqueto que de vez en vez asomaba su oscura aureola mientras ella intentaba seducir a un adolescente gay, en la más pura decadencia –Definitivamente a su generación no la programaron con un gay-dar. Al menos yo logré foto paparazzi y un claro avistamiento del nipple en cuestión.

¡Qué sería de mí, sin esas valientes mujeres!



febrero 25, 2010

NINK

A veces me gustaría tanto se una DINK* y vivir en Insurgentes y Durango, pero tan sólo soy una NINK* :(

*DINK: Double Income No Kids
**NINK: No Income no Kids


Lo peor del asunto es que si algún día logro arrejuntarme con un chico guapo y existoso, seremos unos OINK (One Income No Kids)

febrero 22, 2010

Observación #38

Hay muchas mujeres casadas, yo no soy una de esas, pero puedo decir con orgullo que ningún hombre ha dicho "Me quedo con ella porque qué flojera empezar una relación de cero".

Más vale sola, pero con dignidad.

febrero 16, 2010

TV Wisdom #43

"[He] was... He took something from me. He took little pieces of me, little pieces over time, so small I didn't even notice, you know? He wanted me to be something I wasn't, and I made myself into what he wanted. [...] And even then, I would've married him. I would have. I lost myself for a long time. And now that I'm finally me again, I can't."

febrero 01, 2010

Cómo quedar atrapado en un mall

1. Salga de su casa sin efectivo.

2. Vaya al mall en día feriado.

3. Cuando llegue al estacionamiento, después de estar atrapado por 20 minutos, olvídese del tiempo de tolerancia para huir y busque un lugar para estacionarse.

4. Haga sus diligencias, al fin ya estacionó el auto y hay que esperar a que baje el caos.

5. Al terminar, diríjase al ATM por dinero para pagar el estacionamiento. Si le declina su operación porque la tarjeta ha vencido, no pierda la calma y pase al paso 6.

6. Diríjase al Supermercado dentro del mall para retirar efectivo en las cajas.

7. Aproveche el momento y compre las viandas para la semana.

8. Al pagar, pida un retiro en efectivo de su tarjeta de crédito. Si no está permitido retirar dinero de una tarjeta de crédito pase al paso 9.

9. Llame a su amigo o familiar más cercano, geográficamente al mall, para que venga s su rescate. Si no se encuentra, pase al paso 10.

10. Llame al siguiente amigo o familiar más cercano, geográficamente al mall. Si no se encuentra, pase al paso 11.

11. Llame a su mami para que lo rescate de tan vergonzosa situación y proceda al paso 12. Si no encuentra a su mami, pase al paso 13.

12. Tome un café en la cafetería del mall y relájese, la ayuda está en camino.

13. Localice el departamento de blancos en la tienda departamental dentro del mall y busque un escondite.

14. Espere a que cierre la tienda y escoja una cama.

15. Descanse, cambie su nombre por "La pícara soñadora" y acostúmbrese a vivir dentro de un mall, al fin y al cabo, ahí lo tiene todo.

¡Traición! Hablaste mal de mí

Ahora resulta que nadie nunca habla mal de sus amigos y aquel que ose hacer pública una queja sobre un amigo es un traidor que merece la horca.

Si pudiéramos escuchar las conversaciones de café de nuestros amigos, al menos en la mitad de ellas alguno hablaría mal de nosotros. Que cómo lo sé, porque he participado en esas conversaciones, en el papel de escucha y en el de quejumbroso. Si contara todas las veces que alguien ha hablado mal de sus amigos conmigo, destruiría todas las amistades que conozco. El problema con los seres humanos es que tenemos un punto de vista personal sobre todo lo que sucede y nos encanta dar nuestra opinión, aunque nadie nos la pida. A veces esas opiniones son suerficiales, otras muy profundas, y en muchos casos decidimos reservárnoslas para no lastimar a nuestros amigos o porque no las consideramos importantes o, simplemente, para no ser mandados directamente a la chingada.

Ninguna persona es perfecta, siempre habrá detalles que nos molesten, características que nos saquen de nuestras casillas o situaciones que nos paren los pelos de punta, que si habla muy rápido, si tarda horas en contar una historia, si se burla de todo, si se queja de todo, si grita, si tiene un novio nefasto, si se viste feo, si es prepotente, mitómano, lo que sea. Yo estoy consciente de que hay mil cosas sobre mí que les molestan a mis amigos y que les dan mucho que criticar con sus otros amigos o con sus parejas o con quie se deje, y me corto una mano si no lo hacen. Yo lo hago, todos lo hacemos, todos necesitamos una válvula de escape para esas tonterías que nos molestan para mantener esas amistades que sobrepasan cualquier defecto o momento de enojo, esas amistades que no merecen desgastarse con dramas generados por ese tipo de estupideces, estupideces que nos regalan horas de café y chisme o cientos de tuits o líneas en un blog o pláticas de cama o el medio de escape que cada quie tenga o escoja.

Escribir, hablar o pensar mal de un amigo no es sinónimo de traición ni de falta de cariño... tal vez sea una falta de respeto, pero es algo que me parece tan cotidiano y necesario que no califica como una falta mayor en el "código" de la amistad, es más, me atrevería a decir que es una de las cosas que mantiene las amistades a flote por años, incluso hay amistades basadas en eso. Si nos dijéramos a la cara todo eso que pensamos unos de los otros estaríamos solos y amargados, y lastimaríamos a muchos. Yo puedo hablar mal de mis amigos sin dejar de quererlos hasta el tuétano, y les agradezco a mis amigos que se hayan tragado todos esos comentarios que pudieron haberme lastimado, aunque hayan despotricado de mi con alguien más.

Y el que nunca haya hablado mal de un amigo que tire la primera piedra.

enero 30, 2010

Confesión #31

Cuando no puedo levantarme para ir a trabajar en la mañana es que algo anda mal :'(

enero 27, 2010

Mi canción

Leyendo el blog de Sky G, me sacó una sonrisita el recuerdo de aquella canción que J me dedicó y dijo haberla escrito para mí (aunque nunca se lo creí). Fue en su primer disco, aquel que me regaló en formato cassette y que yo perdí en una aventura adolescente en las pirámides de Tehotihuacán.

No recuerdo toda la canción, pero el coro decía:

Recuérdame que todo ha terminado
para no quedarme pegado a la ventana.


Era mala, pero a mí me hacia temblar las rodillas y llorar entre las cobijas.

enero 25, 2010

Mi "otra" familia

La historia de mi árbol genealógico, tanto materno como paterno, es complicada y oscura, está cubierta por historias de "deshonra" de mediados del siglo pasado donde todo lo no aprobado por la iglesia era mal visto (Aunque pensándolo bien, no mucho ha cambiado).

Mi abuela es una mujer cuadrada, rígida, casi inflexible que en su juventud se enamoró de un tipo casado al que le dió su flor y con el que procreó tres hijas -todo esto lo sé de puros chismes porque mi abuela nunca ha hablado del tema y todos fingimos que nadie lo sabe. Después de una tormentosa relación y mucho sufrimiento mi abuela se encontró sola, deshonrada y sin dinero para mantener a sus hijas cuando reapareció ese hombre al que yo conocí como mi abuelo, un preteniente del pasado que había sido rechazado por inculto y feo, pero que tenía un gran corazón. Ese gran hombre recibió a mi abuela, se casó con ella y adoptó ilegalmente a sus hijas, dándoles toda su fortuna y todo su amor. Mi abuela nunca logró querer a mi abuelo ni sobrepasar el malestar que le generaba su ignorancia y su brutalidad, sin embargo se quedó a su lado y lo cuidó hasta el día en que murió.

Todos en la familia sabemos la historia de las desaventuras de la abuela, pero ninguno habla de ello, es un secreto compartido que cuidamos para no lastimarla. Sólo sus hijas conocieron la historia de su boca y, junto con ella, a su padre biológico y familia que lo acompañaba, primos, tíos y hasta hermanos. Las generaciones de abajo nunca los hemos conocido y "nunca hemos escuchado esa historia".

Resulta que ningún enredo trae cosas buenas, nos acabamos de enterar que un primo mío -de parte de mi abuela- se ha casado con una prima del lado desconocido. Noticia impactante para esta pequeña familia llena de secretos... Sólo los de rangos más altos lo saben, pero no es de preocuparse, el primo no viene de la misma rama que su esposa, así que sus hijos no tendrán membranas entre los dedos, ni cola de cochino. Sin embargo, es chistoso el destino, tantos años de negar esa historia y a esa familia, para que ahora como un imán el destino vuelva a reunirnos.