febrero 15, 2012

Post Data

Nunca confíes en las palabras que salen de un corazón roto.

Cansada de extrañarte

Despierto triste, cubierta de bruma como la ciudad, cada mañana. Ese recuerdo cada vez más borroso de lo que fuimos, abrazos, llanto, risas, pláticas, baile, más abrazos.

No éramos cirujanos, pero sabíamos desmembrar milimétricamente nuestros corazones con cerveza —y Coca-Cola— en mano, envueltos en mis nubes de humo y su aguda risa. Hablar por horas, sin miedo, sin vergüenza, sin represiones. De amor, de dolor, del futuro, del pasado, de la muerte, de la vida, de nuestras decepciones, de los sueños...

Con nadie nunca más he podido hablar así. Nadie más sabe de mi miedo a morir, de cómo amo, de lo que me duelen mis demonios. Ahora que el silencio nos ha destruido, hablo sola, hablo para adentro, y el eco de mis palabras me devora por dentro.

Y esta máquina de extrañar en la que me he convertido se manifiesta en cada sueño donde intento, sin mucho éxito, revivir ese nosotros que no sé recuperar.

febrero 12, 2012

Sueños recurrentes

Lleva semanas apareciendo en mis sueños mi dragón, entre las pesadillas más bizarras, en los universos paralelos más inverosímiles. En el malviaje más extraño siempre está ahí, con su singular voz y ese abrazo.

Para mí es una clara señal de lo mucho que lo extraño, de lo esclerado que está mi recuerdo y de ese dolor constante que es habernos perdido.

Tan sólo espero que en sus sueños, bajo cero, yo aparezca también de vez en cuando con todo este cariño que tengo guardado y que no sé cómo dejar ir.

febrero 07, 2012

Otra vez llega febrero

Y llegan de nuevo las lluvias, esas que enamoran, las mismas que cuando terminen nos harán llover.


Sentimiento recurrente del 7 de febrero.

febrero 03, 2012

Me tatuaré en un pie

No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser
No puede ser


Para no olvidar escribiré 100 veces no puede ser.

enero 18, 2012

tía dragón

Mi hermana de no sangre está embrazada y el bebé llamado "borla" será un dragón de agua, esas son buenas noticias, porque yo amo a los dragones marinos :)

diciembre 31, 2011

Quiero

• Unos zapatos Prada Primavera 2011.
• Sonrisas.
• Un chico lindo en pelotas en mi cama.
• La colección RED de clásicos de Penguin Books.
• Una familia cerca.
• Una borla sana.
• Sobrevivir a la borla.
• Éxito.
• Un arre fuerte.
• "The Adventures of Alice in Wonderland" edición especial de Barnes & Noble.
• Una Moleskine pocket de Pac Man.
• Sueños.
• Fiestas.
• Cine.
• Fortaleza.
• Dejar atrás a mis demonios.
• Unas bailarinas con straps de Golden Ponies.
• El set grande de marcadores Pantone.
• Un sofá chocolate de Pottery Barne.
• Salud.
• Valor.
• Burbujas de jabón.
• Belleza.
• Proyectos buenos y bien pagados.
• A mi manada.
• Almohadas nuevas.
• Un tatuaje de Mr. DOB en la espalda a todo color.
• Días fríos.
• Un iPhone 4.
• Ir a Copenhague.
• Ir a Tokio.
• Ir a Barcelona.
• Playa.
• Nieve.
• Lluvia.

...

diciembre 28, 2011

Mis 10 películas del 2011

(Según la cartelera mexicana)


10. Rango
(Rango, Gore Verbinski, 2011, EE.UU.)




9. The Tree of life
(El árbol de la vida, Terrence Malick, 2011, EE.UU.)




8. Le Hérisson
(El encanto del erizo, Mona Achache, 2010, Francia)




7. Black Swan
(El cisne negro, Darren Atonofsky, 2010, EE.UU.)




6. Balada triste de trompeta
(Balada triste de trompeta, Álex de la Iglesia, 2011, España-Francia)




5. Detachment
(Indiferencia, Tony Kaye, 2011, EE.UU.)




4. Super 8
(Súper 8, J.J. Abrams, 2011, EE.UU.)




3. We need to talk about Kevin
(Lynne Ramsay, 2011, RU-EE.UU.)




2. Le Havre
(Le Havre: el puerto de la esperanza, Aki Kaurismäki, 2011, Finlandia-Francia)




1. Sobreviviendo a la vida (teoría y práctica)
(Prezít svuj zivot (teorie a praxe), 2010, República Checa)



Todos los trailers tienen copyright y blablabla.

noviembre 20, 2011

Inni suena a mí

Si hicieran un ecosonograma de mis pensamientos se escucharía a Sigur Rós.

Incomprensibles, melancólicos, duros, caóticos. A veces densos y estresantes y otras, ligeros y etéreos. Rodeados de ruidos estridentes envueltos en una atmósfera oscura, con algunos rayos de luz.

Si yo fuera un sonido, sería "Inni" de Sigur Rós. Mi corazón, definitivamente, habla Vonlenska.

noviembre 14, 2011

Cuando vengan por nosotros

Primero vinieron a buscar a los hackers, y yo no hablé porque no era hacker. Después vinieron por los bloggeros y los tuiteros, y yo no hablé porque no era lo uno ni lo otro. Después vinieron por mí...

octubre 21, 2011

De pactos zombies y donación de órganos

"¿Tu donarías tus órganos?", "Claro, todo", me miró impresionada, con los ojos llenos de culpa. "Cuando me operaron no firmé la forma para donar mis órganos en caso de que no despertara, tuve miedo", me dijo; la entendí, pero le perdí el respeto. Le conté la historia de mi padre, como me asusté cuando se me desmayó y vomitó en su oficina, como se le llenaban los ojos de lágrimas de vergüenza, como estuvimos en negación, como le dieron tres meses de vida, como cada visita al médico terminaba en hospitalización, como lo vi delirar y perder 30 Kg en semanas, como quise darle mi riñón y no pude, como me preparé para su muerte, como me dormía llorando, como él escribió un cuento sobre el miedo y la espera, como consiguió un donante, como fue el transplante, como nos desinfectábamos y disfrazábamos para poder verlo, como se recuperó, como volvió a la vida. Ella lloraba, por el egoísmo de querer llevarse sus órganos a la tumba, por haber preferido que se cremaran y los guardaran en una urna en una iglesia fría para que su madre pudiera ir a llorar frente a una lápida con su nombre.

Nunca la volví a ver, y estoy segura que no donaría sus órganos. ¿Yo? Yo cargo mi tarjeta de donador a todas partes para que en el momento en que mi cerebro muera, tomen todo, menos los riñones, esos, bueno... los heredé de mi padre.

Hagamos un pacto zombie y donemos nuestros cuerpos.



Si te dio un poco de culpa o se te movió alguna fibra, aquí el link a la tarjeta de donador y toda la información.

agosto 30, 2011

De perritos amarrados

Soy un gato, y como tal me gusta pararme en la cornisa y tratar de cazar inocentes pajaritos; disfruto también sacar las garras y jugar con ratones, verlos correr y atacarlos cuando menos se lo esperan, cazarlos y mantenerlos vivos en agonía para mi propio entretenimiento. Pero mi juego favorito siempre será pasearme frente a un perro amarrado, no me puedo contener al escucharlo ladrar desesperado, verlo babear estirando su correa hasta el límite sabiendo que muere por morderme. Me palpita el corazón, salivo, me siento viva cada vez que me topo un perrito con correa; me mata el deseo de verlo romper sus amarras para atraparme.

Es un juego delicioso, aunque siempre termina frustrándome ver a ese perro estirarse, ladrar, llorar, gruñir, desgastar la correa ante mis provocaciones y sin embargo, nunca lograr liberarse.

Pocas veces he logrado romper las ataduras de uno que otro perro y sí, como era de esperarse, el resultado es siempre atroz, sangre, vísceras, heridas mortales y dolor, mucho dolor.

He muerto varias veces ya, he malgastado algunas vidas en este peligroso juego; y sin embargo, vuelvo a caer. Cuando me topo un lindo perrito amarrado, cansado, deseando libertad, no puedo evitar, con gusto, meterme en su cabeza y tentarlo con romper su cadena y devorarme… si me alcanza.

junio 04, 2011

roads to nowhere 13

La calle cuenta su historia entre grietas y charcos. Yo cuento mi historia caminando.



Son mis pasos acompañados de Satie con su Gymnopédie no. 1 y los sueños que evoca.